Un clásico de la literatura norteamericana del siglo XIX que narra el calvario personal de una joven acusada de adulterio y condenada por la ruda y religiosa sociedad de Nueva Inglaterra. Su vida, su silencio, su lealtad y su fortaleza ante las fuerzas del mal son un prodigio de la literatura de todos los tiempos. Ambientada en la Nueva Inglaterra de los puritanos del siglo XVII, La letra Escarlatanarra el terrible impacto que un simple acto de pasión desencadena en las vidas de tres mienbros de la comunidad : Hester Prynne, una mujer de espíritu libre e independiente, objeto del escarnio público; el reverendo Dimmesdale, un alma atormentada por la culpa, aunque digno de la estima general, y Chillingworth, un ser siniestro, cruel y vengativo, que maquina en la sombra.
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martes, 9 de agosto de 2016
El libro de las maravillas / Cuentos de Tanglewood
De la mano del joven estudiante Eustace Bright, un grupo de niños se inicia en la mitología griega en una serie de veladas y excursiones que se suceden a lo largo de las distintas estaciones del año. Conocidas historias como las de Perseo y Medusa, el rey Midas, la caja de Pandora, Hércules en el jardín de las Hespérides, Teseo y el Minotauro, o Ulises y Circe, les descubren un mundo perdido y mágico, pero vivo en los secretos y prodigios de la naturaleza. Esta edición se acompaña de las preciosas ilustraciones en color de Walter Crane (1892) y Virginia Frances Sterrett (1921).
Musgos de una vieja casa parroquial
Nueve años después de Cuentos contados dos veces, en 1846, Nathaniel Hawthorne publicó esta segunda colección de relatos, lograda expresión de una poderosa imaginación poética que cautivó a sus contemporáneos y estableció de manera definitiva el reconocimiento unánime de su genio. En los veintiséis relatos alegóricos, fantásticos e históricos que forman Musgos de una vieja casa parroquial, Hawthorne ahonda en esa exploración oscura y compleja del mal, la conciencia moral y el pecado que, a ojos de Edgar Allan Poe, le condujeron a las más altas esferas del arte. Henry James dijo de Hawthorne que fue capaz de «transmutar la pesada carga moral del puritanismo en la substancia misma de su imaginación; evaporarla en los ligeros y delicados vahos de la creación artística».
Historias dos veces contadas
Nathaniel Hawthorne es justamente reconocido por la singularidad de sus alegorías y simbolismos, y también por su insólita capacidad de escrutar la psicología y la moral humanas. Sus escritos, de atmósfera enigmática, llevaron a Borges a compararlo con Melville y Kafka. Los relatos que conforman estos Cuentos contados dos veces —y que supusieron el comienzo de una fama que ha acompañado al escritor desde entonces— revelan, a través de sus personajes y situaciones, soledad y desasosiego, y, al cabo, una sensibilidad de turbadora vigencia. El volumen incluye: La muñeca de nieve: un milagro infantil. El gran rostro de piedra. Etham Brad. Mi pariente, el mayor Molineux. El ruego de Alice Doane. El joven Goodman Brown. La hija de Rappaccini. El ferrocarril celestial. La marca de nacimiento. Egolatría o la sierpe en el pecho. El holocausto del mundo. El artífice de la belleza. El repique nupcial. El valor negro del pastor. El Mástil de Mayo de Merryl Mount. La catástrofe del Sr. Higginbotham. La hondonada de las tres colinas. El experimento del Dr Heidegger. El manto de Lady Eleanore. La vieja Esther Dudley. El huésped ambicioso. Feathertop: una leyenda moralizada. Los retratos proféticos. El Tesoro de Peter Goldthwaite.
La Silla Del Abuelo
Relatos breves conectados entre sí mediante un elemento fantasioso muy curioso: una vieja silla, que aparece siempre en todas las escenas históricas que son descritas a lo largo de la narración.
Cuadernos norteamericanos
Bosquejos de cuentos, frases, argumentos, proyectos, descripciones y otros tesoros ocultos se encuentran en los cuadernos de apuntes que llevó durante años el genial escritor norteamericano. A excepción de algunos pocos fragmentos, estos textos han permanecido inéditos en castellano hasta la edición que el lector tiene en sus manos. Dijo Jorge Luis Borges que Hawthorne murió durmiendo y que tal vez por eso nos legó la tarea de soñar.
Sin duda, como escritor, Hawthorne soñó muchos más libros de los que podía escribir, pero en lugar de resignarse dejó registrados sus pensamientos en los Cuadernos norteamericanos: una cantera de ideas magistrales, arriesgadas e insólitas de las que han bebido muchos escritores y que se proponen como una irresistible llamada a la imaginación.
El relato de un corsario yanqui
El relato de un corsario yanqui es una obra póstuma de Nathaniel Hawthorne, prácticamente desconocida, pues, desde el momento de su aparición en 1926, nunca ha sido reeditada ni traducida. La vida del protagonista, un corsario yanqui de la guerra de 1812 contra Inglaterra, sus peripecias en el mar y en la prisión de Dartmoor conceden a esta obra un carácter a la vez documental y novelesco sumamente atractivo.
El gran rostro de piedra
Dentro de la colección La Biblioteca de Babel, dirigida por Borges, se encuentra esta colección de relatos de Hawthorne, con selección y prólogo del mismo Borges. Dice el prologuista \"Hawthorne ha escrito los mejores y los peores cuentos del mundo; en esta selección ofrecemos al lector los primeros\".
Contiene:
El Gran Rostro de Piedra
El holocausto del mundo
El velo negro del pastor
La catástrofe del señor Higginbotham
Wakefield
Contiene:
El Gran Rostro de Piedra
El holocausto del mundo
El velo negro del pastor
La catástrofe del señor Higginbotham
Wakefield
La casa de los siete tejados
El gran crítico y poeta T. S. Eliot dijo una vez que la mejor novela escrita en inglés era La casa de los siete tejados de Nathaniel Hawthorne, uno de los dos grandes novelistas norteamericanos del siglo XIX ¾el otro sería Herman Melville. Ahora ofrecemos una nueva traducción de este gran clásico, de esta novela sobrecogedora, ejemplo máximo del gótico americano.
En los últimos años del siglo XVII, en una pequeña ciudad de Nueva Inglaterra, el venerable coronel Pyncheon decide construirse una ostentosa mansión en el lugar donde antes se había levantado la cabaña de Mathew Maule, un hombre oscuro y terrorífico que había sido condenado por brujería en un juicio presidido por el coronel. El día de su ejecucuón, de camino al cadalso, Maule había señalado al coronel y le había dedicado una maldición: ‘Dios le hará beber sangre’. El día de la inauguración ¾de la consagración, entonces¾ de la casa, Pyncheon muere repentinamente. Y el infortunio se perpetuará en sus descendientes.
En los últimos años del siglo XVII, en una pequeña ciudad de Nueva Inglaterra, el venerable coronel Pyncheon decide construirse una ostentosa mansión en el lugar donde antes se había levantado la cabaña de Mathew Maule, un hombre oscuro y terrorífico que había sido condenado por brujería en un juicio presidido por el coronel. El día de su ejecucuón, de camino al cadalso, Maule había señalado al coronel y le había dedicado una maldición: ‘Dios le hará beber sangre’. El día de la inauguración ¾de la consagración, entonces¾ de la casa, Pyncheon muere repentinamente. Y el infortunio se perpetuará en sus descendientes.
Musgos de una vieja rectoría
Todos los que se han acercado a la obra de Nathaniel Hawthorne (1804-1864) -Poe, Melville, Henry James, Borges- se han mostrado unánimes al destacar la imaginación como elemento dominante en su escritura. Musgos de una Vieja Rectoría, obra perturbadora y profunda, impregnada de un romanticismo negro y una visión del mundo intensamente pesimista, es el producto de una imaginación radical y despiadada en su clarividencia. La constitución psicológica y moral del hombre es algo monstruoso y deforme, y la civilización ha exacerbado sus cimientos en el mal. Según Hawthorne, la sustancia más firme de la felicidad de los hombres es una lámina interpuesta sobre el abismo que se extiende por todas partes, debajo de nosotros... y esa lámina mantiene nuestro mundo ilusorio. No se requiere un terremoto para romperla, basta con apoyar el pie. Hawthorne intentó expresar ese abismo -esa oscuridad que sostiene nuestra fábrica de ilusiones- mediante la metáfora y la alegoría, a través de una serpiente en el pecho o una marca de nacimiento.
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