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domingo, 17 de julio de 2016

Las memorias de Sherlock Holmes

Estos once relatos están entre los más notables que resolvió Sherlock Holmes. Pero más notable aún es que Conan Doyle se sintió abrumado por la fama del personaje y lo hace morir (o eso parece) en el ultimo cuento "El problema final". No resistiría la presión y años más tarde hubo de resucitarlo. un libro indispensable para todos los seguidores del famoso detective inglés. Contenido:

"Estrella de Plata"
El "Gloria Scott"
El hombre encorvado
El intérprete griego
El oficinista del corredor de bolsa
El paciente residente
El Ritual de Musgrave
El rostro amarillo
El tratado naval
Los hacendados de Reigate
El problema final


Las aventuras de Sherlock Holmes

Cuando sir Arthur Conan Doyle convirtió en personaje popular su Sherlock Colmes, el público incondicional, habituado a leer novelas por entregas en los periódicos y revistas, demandó vorazmente nuevas historias ingeniosas y divertidas. Su autor, que sin duda prefería el relato corto a la novela de gran extensión, publicó varias decenas de nuevos casos para lucir la perspicacia de su detective y entretener los mejores ratos de sus lectores fieles. En esta selección –traducida nuevamente por Alejandro Pareja- se incluyen las doce aventuras favoritas del propio Conan Doyle y las que fueron seleccionadas por la revista Baker Street Journal en 1959.


La lámpara roja

Aunque por tradición familiar Arthur Conan Doyle estaba destinado a las bellas artes, sorprendió a todos eligiendo la carrera de Medicina, que ejerció casi quince años en hospitales, barcos balleneros y consultas privadas.

En 1894, habiendo creado ya a Sherlock Holmes y cimentado su fama como escritor, quiso rendir un homenaje a su antigua vocación y publicó La lámpara roja, una colección de relatos, algunos reales, otros ficticios, en torno al ejercicio de la medicina. Hay entre ellos recuerdos de antiguos médicos desfasados, de la angustia del estudiante en la primera operación de cirugía que debe presenciar, de las dificultades de los comienzos profesionales, de casos misteriosos, extraordinarios, ridículos o trágicos donde «no es necesario dejarse llevar por la imaginación [...], porque la realidad siempre supera todo lo imaginable». 

Pero también se reconoce limpiamente en algunos de estos relatos al autor de Sherlock Holmes: en «El caso de lady Sannox», una daga turca ènvenè- nada es instrumento de la más siniestra venganza, en «El lote número 249», un estudiante de lenguas orientales y una momia comprada en una subasta protagonizan una gótica intriga detectivesca. En conjunto, éste es un excelente y revelador volumen, que, junto al clásico Conan Doyle más popular, permite descubrir algunas de sus facetas menos conocidas.


El regreso de Sherlock Holmes

En vista del gran éxito cosechado por El sabueso de los Baskerville –una nueva aventura de Holmes que no necesitaba explicar su muerte en el último relato (“El problema final”), pues refería un caso anterior–, la revista norteamericana Collier’s Weekly ofreció a Conan Doyle una sustanciosa suma por resucitar «de verdad» a Sherlock Holmes. En septiembre de 1903 Conan Doyle había escrito ya ocho relatos y la revista anunció para el mes siguiente la publicación de la nueva colección con el título de El regreso de Sherlock Holmes. Finalmente el volumen quedó compuesto por trece aventuras, cuatro de las cuales se encontraban, según Doyle, entre las diez mejores del genial detective. En la primera, “La casa desocupada”, Holmes relata con todo detalle a Watson su prolongada ausencia entre el 4 de mayo de 1891 (fecha de su presunta muerte en las cataratas de Reichenbach) y su inesperada aparición en Londres, disfrazado de extraño coleccionista de libros. El autor se ve obligado a «justificar» la desaparición de Holmes recurriendo a un largo viaje de dos años por el Tíbet, Persia, La Meca, Jartum y Montpellier. Una característica de estas nuevas historias es su mayor teatralidad: la acción descrita transcurre en una serie de escenas vigorosas y llenas de vida, el diálogo es a menudo brillante y la resolución de cada caso extremadamente dramática. Doyle coloca a Holmes en el centro del relato y consigue que el personaje sea más relevante que la trama. Más que grandes relatos detectivescos, estos son relatos acerca de un gran detective.


El perro de los Baskerville

Holmes y Watson son llamados a investigar los extraños crímenes aparentemente relacionados con la antigua maldición que pesa sobre la familia Baskerville. El "asesino" parece ser un "animal enorme y negro con forma de perro, aunque mayor que ningún otro visto jamás por criatura humana". Atraídos por el misterio del caso, nuestros protagonistas se ven pronto envueltos en un laberinto de antiguas supersticiones y oscuras venganzas, en el escenario amenazador y siniestro de los páramos de Dartmoor. El perro de los Baskerville fue la tercera de las aventuras de Sherlock Holmes escrita por Arthur Conan Doyle y ha sido adaptada en numerosas ocasiones tanto al cine como a la televisión.